sábado, 27 de diciembre de 2008

Post tintem

Versos escritos después de ingerir mexicanamente vasos y vasos de vino tinto. Es un poema post tintem.

Entre exabruptos de vino tinto
Néctar de encrespados cabellos
Labios de mi torrente más dolor
Que callan cuando de gritar se trata

Pestañeo en la salvaje más ternura
Sentimiento de mis tribus que se agolpan
En mi espurio de yucateco pecho
Cuando trova y escribe y trova

El verso es una rima al pretexto
Fulgor de azulejo no pisado
Sequía azul de once años
Sin en el juego del hombre campeonar

Escribo la palabra jamás nombrada
Aquella que sentidea el sinsentido
En su yugular siento mis letras
Moho del muñón de la poesía

sábado, 20 de diciembre de 2008

A V. H.

Algunos afirman, no sin antes haber cavilado, reflexionado, razonado, considerado y sopesado los pros y contras, que la poesía es la rosa de la muerte. ¿O la muerte de la rosa? ¿O la muerte de Rosa? ¿O la roza de la muerte? ¿O la muerte roza? ¿Rosamuerte? ¿Muerterosa? ¿Rosamuerteroza? ¿Rozamuerterosa? ¿Roza la rosa a la muerte? ¿Rosa la roza a la muerte? ¿Etreum a la azor? ¿Etreum a la asor? ¿Azor a la muerte? ¿Muerte al azor? ¿Asor a la muerte? ¿Azar a la muerte? ¿Azahar a la muerte? ¿Muerte al azahar? ¿Muerte al azar? ¿Muerte altazar? ¿Muerto Altazor? No, Altazor vive. Y es la rosatla de la muertetla que germina en los versos de Huidobro.