En la noche yo le cántole
A ella cántole toda la noche
Cántole, y mi amor es un derroche
Que se grita a cada diástole
Eres hija del deseo, hija,
Eres madre de mis huesos
Tu lengua es una cobija
Donde se cubren mis besos
Eres un sol a toda asta
Que en el día banderea
Espantando a la marea
De la luna iconoclasta
En el día pierdo la batalla
Por las noches bombardeo
Las trincheras del deseo
Versos que someten tu muralla
Eres sólo un pretexto al rimar
El tablero donde juego
Una tormenta de fuego
Que, inquieta, no se deja atrapar.
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1 comentario:
síguele cantando paparrín
desde enero nada de josé alfredo
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